A diez años del Tratado de Marrakech: la Unión Mundial de Ciegos llama a pasar de la ratificación a la implementación efectiva

En el marco de la 68.ª Serie de Reuniones de las Asambleas de los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), comenzó la conmemoración del décimo aniversario de la entrada en vigor del Tratado de Marrakech, uno de los instrumentos internacionales más importantes para garantizar el acceso a la lectura de las personas ciegas, con discapacidad visual y con otras dificultades para acceder al texto impreso.

Durante la sesión de la Asamblea del Tratado de Marrakech, el presidente de la Unión Mundial de Ciegos (WBU), Santosh Kumar Rungta, destacó que este tratado constituye “uno de los grandes logros de la OMPI”, al haber transformado el derecho de autor en una herramienta para hacer efectivo el derecho a la educación, la cultura y la información en igualdad de condiciones.

En su intervención, Rungta recordó que, cuando el Tratado entra en su segunda década de vigencia, el desafío ya no es únicamente lograr nuevas ratificaciones, sino garantizar que sus disposiciones se traduzcan en resultados concretos para las personas beneficiarias.

“El costo de la exclusión es mucho mayor que el costo de la inclusión”, afirmó el presidente de la Unión Mundial de Ciegos al exhortar a los Estados Miembros a acelerar la implementación efectiva del Tratado.

Del compromiso jurídico a la transformación de vidas

La WBU hizo un llamado a los gobiernos para avanzar más allá de la adhesión formal al Tratado de Marrakech.

En particular, instó a los Estados que ya forman parte del instrumento internacional a:

  • armonizar plenamente su legislación nacional sobre derecho de autor con las disposiciones del Tratado;
  • desarrollar políticas públicas que hagan posible la producción y disponibilidad de obras en formatos accesibles;
  • fortalecer el intercambio transfronterizo de libros accesibles entre entidades autorizadas;
  • garantizar financiamiento para bibliotecas y entidades autorizadas;
  • promover la formación de docentes y especialistas; y
  • impulsar acciones de sensibilización y desarrollo de capacidades entre todos los actores involucrados.

Estas acciones, señaló Rungta, son indispensables para que el Tratado pueda cumplir plenamente su propósito en ámbitos como la educación, el empleo, la cultura y la participación social.

El éxito se mide por las personas

Uno de los mensajes centrales de la intervención fue que el impacto del Tratado no debe evaluarse únicamente por el número de países que lo han ratificado.

“El éxito del Tratado de Marrakech no se medirá por el número de ratificaciones, sino por el número de vidas transformadas mediante el acceso equitativo a las obras publicadas”, expresó el presidente de la WBU.

Asimismo, convocó a los Estados Miembros a asumir el compromiso de poner fin a la histórica “hambruna de libros”, garantizando que ninguna persona ciega, sordociega o con dificultades para acceder al texto impreso quede privada del acceso oportuno a libros en el formato accesible de su elección, incluido el braille.

Una celebración marcada por experiencias de impacto

La Asamblea también incluyó la presentación de diversos testimonios en video que mostraron cómo el Tratado de Marrakech ha cambiado la vida de personas y organizaciones en distintas regiones del mundo.

Entre ellos participaron representantes de ICEVI, Tiflonexos (Argentina), la Fundación Mitra Netra (Indonesia), Gertrude Oforiwa Fefoame, integrante del Comité de la ONU sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, y Mark Riccobono, presidente de la National Federation of the Blind de Estados Unidos. Sus intervenciones evidenciaron el impacto que tiene el acceso a libros accesibles en la educación, la inclusión laboral y el ejercicio de otros derechos fundamentales.

Durante la misma sesión, el Accessible Books Consortium (ABC) presentó su informe anual, destacando importantes avances en la implementación práctica del Tratado, entre ellos un catálogo mundial que supera 1,2 millones de libros accesibles en 80 idiomas, el desarrollo de herramientas basadas en inteligencia artificial para la producción de formatos accesibles y la producción de más de 24.000 libros educativos accesibles mediante sus programas de capacitación y asistencia técnica.

Un compromiso que continúa

Desde la Unión Latinoamericana de Ciegos (ULAC) saludamos este nuevo hito del Tratado de Marrakech y renovamos nuestro compromiso de seguir promoviendo su implementación plena en América Latina.

A diez años de su entrada en vigor, el desafío continúa siendo el mismo: que todas las personas ciegas y con baja visión puedan ejercer efectivamente su derecho a leer, estudiar, trabajar y participar plenamente en la vida cultural mediante el acceso oportuno a obras en formatos accesibles. Ese será precisamente uno de los ejes de reflexión del VIII Foro “Derecho a Leer”, organizado por la ULAC, que se celebrará el próximo 30 de septiembre bajo el lema “Abrir libros, ampliar mundos”, dedicado a analizar el balance y los desafíos del Tratado de Marrakech en la región.

SK Rungta President
Mr. Santosh Kumar Rungta, President, World Blind Union (Credit: WIPO)
WIPO Assembles